jueves, 30 de julio de 2009
lunes, 20 de julio de 2009
Sexo vs. Hacer el amor...

Carolina Delgado envió un mensaje a los miembros de
SEX & MARTINI NIGHTS.
Asunto: Sexo vs. Hacer el amor ...
Para quienes no tuvieron oportunidad de leerlo aún ...
...............................................Sexo vs. Hacer el amor...
No siempre amamos a quien deseamos, ni deseamos a quien amamos. Y esto a veces crea un cierto mal de consciencia. Pero, ¿acaso no se puede disfrutar de la sexualidad sin que haya un compromiso de por medio? Las opiniones son muchas, y tan diferentes, pero la opción ha de ser tuya.
La problemática del sexo, como fuerza irrefrenable, ha pasado del más severo de los controles a la más bella de las satisfacciones. Muchas veces el camino hacia el sexo es lo más parecido a una carrera de obstáculos, pero esta vez, morales. Y es que a veces parece que el amor da al sexo una especie de cubierta ética que hace que la vida sexual pueda vivirse sin culpas. Esa moralidad está constituida por un conjunto de normas que nos dicta lo que está bien hacer y lo que está mal.
"Definitivamente está mal tomar al otro como objeto sexual", nos dictan las convenciones culturales y sociales. Pero llegado el momento de la intimidad ¿quién podría afirmar si es sujeto u objeto de deseo? ¿No se es, acaso, las dos cosas al mismo tiempo?
Según el Lic. Ezequiel López Peralta (Psicólogo – Sexólogo), desde el punto de vista médico, las reacciones fisiológicas que se producen en un acto sexual son similares cuando "se tiene sexo" como cuando "se hace el amor". Las hormonas y neurotransmisores que se liberan, la mayor circulación sanguínea y otros beneficios se producen en ambos casos.
Lo que de acuerdo a varios testimonios varía es la experiencia subjetiva, tanto en el "durante" como en el "después".
El sexo sin amor es vivido, en general, como una situación de placer agradable pero que afectivamente no es relevante. La relación con el otro es más en términos de un objeto de placer, y es bastante común la necesidad de separación física luego del orgasmo (que en todo caso indicaría el final del encuentro sexual).
El sexo con amor suele ser experimentado de manera diferente. El otro es además de objeto de deseo objeto de amor, el dar y recibir placer suelen estar más equilibrados y luego del orgasmo la pareja se ve unida no tanto por la excitación sino por el afecto mutuo.
La gratificación psicológica que se consigue en uno u otro tipo de relación no es la misma (lo que no quiere decir que alguna de las dos sea mejor o peor), y cada persona define qué es lo que le genera el sexo con amor y el sexo sin amor.
Algunas opiniones al respecto:
- Aunque muchos creen que es lo mismo, la realidad es que no. Cuando se tiene sexo sólo te importa tu placer, en cambio cuando se hace el amor te importa el del otro también.
- Hacer el amor vs. tener sexo: “hacer” significa construir, “tener” quiere decir poseer.
- El sexo por sí mismo permite aflorar las fantasías, sin importar lo que al otro le parezca. En cambio, cuando el corazón es protagonista del acto sexual, la opinión del otro importa, y mucho, y quizás lo que se tiene en mente queda relegado por un tiempo, hasta que la libertad de la pareja lo permita.
- La diferencia entre hacer el amor y tener sexo reside en el interior de cada uno.
- Hay quienes opinan que en ambos casos siempre hay un momento que es sólo sexo. Sin embargo, se olvidan que en cada cosa que se hace puede haber o no sentimientos, y que cuando el placer se comparte se duplica y deja de ser sólo sexo.
- Cada vez que la rutina nos gana, se tiene sexo. Cada vez que no sentimos el placer de acariciar y ser acariciados, se tiene sexo. Cada vez que no deseamos, se tiene sexo. Cada vez que lo único que importa es nuestro propio y exclusivo placer, se tiene sexo.
- Hacer el amor tiene que ver con una conexión, una necesidad, un disfrute y un deseo “con el otro” que abarca mucho más que el encuentro sexual.
- Hacer el amor es cuando el diálogo va a la par del sentimiento y la confianza, cuando dejamos de ser el único protagonista.
- Hacer el amor es cuando jugamos, fantaseamos, proyectamos y reímos con el otro. Cuando nos damos el permiso de romper los tabúes y nos sentimos cómodos. Cuando ponemos en palabras y gestos lo mucho que nos importa el otro.
- Cuando se produce un encuentro con un desconocido lo previsible queda absolutamente de lado, nada sabemos de ese otro: sólo que nos resulta atractivo y nos provoca ese "extraño cosquilleo". Por eso tenemos sexo.
- El sexo sin amor de por medio, te sirve y es de suma utilidad en algunos momentos en que no quieres saber de compromisos o líos.
- El sexo, al ser sólo placer, lo intensifica todo y te sube la autoestima.
- Algunas personas no admiten sexo sin amor, y si de alguna manera se aproxima lo rechazan.
- Combinar sexo con amor es una mera construcción cultural y no una práctica universal.
- Hay personas que tienen miedo a las emociones y eluden las situaciones o las relaciones que pueden hacerlas sentir víctimas de la necesidad de poseer o ser poseídas; sienten pérdida de autonomía.
- Algunas personas piensan que necesitan afecto y conexión emocional, consideran el sexo ocasional peligroso y no demasiado divertido
- Con qué plenitud y fuerza queda uno después de hacer el amor y qué vacío después de tener sólo sexo.
Fuente: Facebook/sexologia
SEX & MARTINI NIGHTS.
Asunto: Sexo vs. Hacer el amor ...
Para quienes no tuvieron oportunidad de leerlo aún ...
...............................................Sexo vs. Hacer el amor...
No siempre amamos a quien deseamos, ni deseamos a quien amamos. Y esto a veces crea un cierto mal de consciencia. Pero, ¿acaso no se puede disfrutar de la sexualidad sin que haya un compromiso de por medio? Las opiniones son muchas, y tan diferentes, pero la opción ha de ser tuya.
La problemática del sexo, como fuerza irrefrenable, ha pasado del más severo de los controles a la más bella de las satisfacciones. Muchas veces el camino hacia el sexo es lo más parecido a una carrera de obstáculos, pero esta vez, morales. Y es que a veces parece que el amor da al sexo una especie de cubierta ética que hace que la vida sexual pueda vivirse sin culpas. Esa moralidad está constituida por un conjunto de normas que nos dicta lo que está bien hacer y lo que está mal.
"Definitivamente está mal tomar al otro como objeto sexual", nos dictan las convenciones culturales y sociales. Pero llegado el momento de la intimidad ¿quién podría afirmar si es sujeto u objeto de deseo? ¿No se es, acaso, las dos cosas al mismo tiempo?
Según el Lic. Ezequiel López Peralta (Psicólogo – Sexólogo), desde el punto de vista médico, las reacciones fisiológicas que se producen en un acto sexual son similares cuando "se tiene sexo" como cuando "se hace el amor". Las hormonas y neurotransmisores que se liberan, la mayor circulación sanguínea y otros beneficios se producen en ambos casos.
Lo que de acuerdo a varios testimonios varía es la experiencia subjetiva, tanto en el "durante" como en el "después".
El sexo sin amor es vivido, en general, como una situación de placer agradable pero que afectivamente no es relevante. La relación con el otro es más en términos de un objeto de placer, y es bastante común la necesidad de separación física luego del orgasmo (que en todo caso indicaría el final del encuentro sexual).
El sexo con amor suele ser experimentado de manera diferente. El otro es además de objeto de deseo objeto de amor, el dar y recibir placer suelen estar más equilibrados y luego del orgasmo la pareja se ve unida no tanto por la excitación sino por el afecto mutuo.
La gratificación psicológica que se consigue en uno u otro tipo de relación no es la misma (lo que no quiere decir que alguna de las dos sea mejor o peor), y cada persona define qué es lo que le genera el sexo con amor y el sexo sin amor.
Algunas opiniones al respecto:
- Aunque muchos creen que es lo mismo, la realidad es que no. Cuando se tiene sexo sólo te importa tu placer, en cambio cuando se hace el amor te importa el del otro también.
- Hacer el amor vs. tener sexo: “hacer” significa construir, “tener” quiere decir poseer.
- El sexo por sí mismo permite aflorar las fantasías, sin importar lo que al otro le parezca. En cambio, cuando el corazón es protagonista del acto sexual, la opinión del otro importa, y mucho, y quizás lo que se tiene en mente queda relegado por un tiempo, hasta que la libertad de la pareja lo permita.
- La diferencia entre hacer el amor y tener sexo reside en el interior de cada uno.
- Hay quienes opinan que en ambos casos siempre hay un momento que es sólo sexo. Sin embargo, se olvidan que en cada cosa que se hace puede haber o no sentimientos, y que cuando el placer se comparte se duplica y deja de ser sólo sexo.
- Cada vez que la rutina nos gana, se tiene sexo. Cada vez que no sentimos el placer de acariciar y ser acariciados, se tiene sexo. Cada vez que no deseamos, se tiene sexo. Cada vez que lo único que importa es nuestro propio y exclusivo placer, se tiene sexo.
- Hacer el amor tiene que ver con una conexión, una necesidad, un disfrute y un deseo “con el otro” que abarca mucho más que el encuentro sexual.
- Hacer el amor es cuando el diálogo va a la par del sentimiento y la confianza, cuando dejamos de ser el único protagonista.
- Hacer el amor es cuando jugamos, fantaseamos, proyectamos y reímos con el otro. Cuando nos damos el permiso de romper los tabúes y nos sentimos cómodos. Cuando ponemos en palabras y gestos lo mucho que nos importa el otro.
- Cuando se produce un encuentro con un desconocido lo previsible queda absolutamente de lado, nada sabemos de ese otro: sólo que nos resulta atractivo y nos provoca ese "extraño cosquilleo". Por eso tenemos sexo.
- El sexo sin amor de por medio, te sirve y es de suma utilidad en algunos momentos en que no quieres saber de compromisos o líos.
- El sexo, al ser sólo placer, lo intensifica todo y te sube la autoestima.
- Algunas personas no admiten sexo sin amor, y si de alguna manera se aproxima lo rechazan.
- Combinar sexo con amor es una mera construcción cultural y no una práctica universal.
- Hay personas que tienen miedo a las emociones y eluden las situaciones o las relaciones que pueden hacerlas sentir víctimas de la necesidad de poseer o ser poseídas; sienten pérdida de autonomía.
- Algunas personas piensan que necesitan afecto y conexión emocional, consideran el sexo ocasional peligroso y no demasiado divertido
- Con qué plenitud y fuerza queda uno después de hacer el amor y qué vacío después de tener sólo sexo.
Fuente: Facebook/sexologia
domingo, 19 de julio de 2009
TUS BESOS
ESOS BESOS SON UNA HERMOSURA,
Y TUS LABIOS LA TERNURA QUE DESEO PARA MÍ,
SON TUS BESOS MI PAZ, COMO TAMBIEN MI LOCURA,
Y EN CADA LABIO SE DIBUJA LA SONRISA DE TU ALMA,
LA PICARDIA DE TU VIDA, LA ALEGRIA DE TU VIVIR,
SON TUS BESOS MI RAZON DE MORIR.
Acaso ríes de contenta o besas por ilusión,
Y también gimes al amar o gritas por amor,
Son tus labios los instrumentos de toda una pasión
Son tus besos el fuego que emanan de tu sentir,
Y al pronunciar mi nombre, gozas al decirlo,
cantas al deletrearlo o murmuras en rabia,
Son tus labios, tu boca y tu lengua los actores de mi obsesión,
Son tus besos la dulzura que ansío consumir,
Son tus labios los mas difíciles de morder o quizás de perder.
PERO TUS BESOS ME INQUIETAN Y A TI TE MUEVEN ,
TUS LABIOS NO PARAN, NO CALLAN O NO APLACAN TU IRA, NI TU RISA,
NI TU AMOR, SOLO EXPRESAN LO QUE SON,
DOS PEDAZOS DE CANDOR, EN MEDIO DE UNA PASION.
Así me besas al sentir, el calor de mi corazón,
Y tus labios no terminan de besar por más que quieran parar,
Son tus besos la emoción que no puedo olvidar,
Son tus labios la sensación que ya no puedes entregar,
Así son tus besos , los que no volverán a gozar.
jueves, 16 de julio de 2009
lunes, 13 de julio de 2009
Cortisol la Hormona del Estrés
Cortisol la Hormona del Estrés
El cortisol es considerado la hormona del estrés pues el organismo la fabrica ante situaciones de emergencia para ayudarnos a enfrentarnos a los problemas. Si la situación de peligro o estrés continúa ¿puede convertirse el cortisol en nuestro enemigo?
En situaciones normales las células de nuestro cuerpo utilizan el 90% de la energía en actividades metabólicas tales como reparación, renovación y formación de nuevos tejidos. Pero cuando se produce una situación de alarma y estrés nuestro cerebro envía un mensaje a las glándulas adrenales para que liberen cortisol, esta hormona hace que el organismo libere glucosa a la sangre para enviar cantidades masivas de energía a los músculos, de esta forma todas las funciones anabólicas de recuperación, renovación y creación de tejidos se paralizan y el organismo cambia a metabolismo catabólico para resolver esa situación de alarma.
Cuando la situación de estrés es puntual, una vez superada la emergencia los niveles hormonales y los procesos fisiológicos vuelven a la normalidad, pero cuando el estrés es prolongado, como es muy frecuente hoy en día debido al ritmo de vida que llevamos, se disparan en el organismo los niveles de cortisol, y al ser el único proveedor de glucosa del cerebro tratará de conseguirla por diferentes vías, bien sea destruyendo tejidos, proteínas musculares, ácidos grasos y cerrando la entrada de glucosa a lo otros tejidos
Los primeros síntomas de niveles elevados de cortisol son
Cambios del comportamiento:
Falta de sentido del humor. Irritabilidad constante. Sentimientos de ira. Ganas de llorar.
Síntomas físicos
Cansancio permanente aunque no hagamos nada. Dolores de cabeza. Palpitaciones. Hipertensión.
Cansancio permanente aunque no hagamos nada. Dolores de cabeza. Palpitaciones. Hipertensión.
Falta de apetito o gula desmesurada. Problemas digestivos. Orina frecuente, diarrea o estreñimiento.
Dolores o calambres musculares. Infertilidad e interrupción de la menstruación. Disminución de las defensas.
Perdida de memoria debido a que los niveles altos de cortisol daña la conexión entre células cerebrales.
Pautas para controlar el cortisol
Aunque hoy día resulta un tanto complicado controlar el cortisol, hay varias pautas que nos ayudaran a mantener los niveles adecuados.
Dieta: debemos suministrar al organismo todos los nutrientes necesarios para prevenir cualquier deficiencia, proteínas de alta calidad, ácidos grasos esenciales, carbohidratos complejos, vitaminas y minerales. Ya que una disminución en la ingesta calórica es un aumento de los niveles de cortisol.
Es aconsejable tomar alimentos: como los huevos, leche, cereales integrales que son ricos en triptófano, un aminoácido que estimula la producción de serotonina, la hormona del bienestar.
Evitar: el consumo de bebidas excitantes café, colas y alcohol. También debemos eliminar los edulcorantes artificiales, sobre todo aspartamo que estimula en exceso el funcionamiento de las glándulas suprarrenales.
Dormir bien: es muy importante dormir ocho horas por la noche para que nuestro organismo ponga en marcha el mecanismo renovación y recuperación celular.
Relajación: practicar con regularidad yoga, tai-Chi, ejercicios de relajación, meditación, técnicas de respiración para contrarrestar los periodos de tension.
Autor: Almudena Reguero
Periodista especializada en salud y terapias naturales
Articulista de Enbuenasmanos
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